PRESENTACIÓN
El Papa Juan Pablo II afirma en su Exhortación Apostólica ‘Pastores Dabo Vobis’: “Toda la formación de los candidatos al sacerdocio está orientada a prepararlos de una manera especifica para comunicar la caridad de Cristo, buen Pastor. Por tanto, esta formación, en sus diversos aspectos, debe tener un carácter esencialmente pastoral. Lo afirma claramente el decreto conciliar Optatam totius, refiriéndose a los seminarios mayores: ‘La educación de los alumnos debe tender a la formación de verdaderos pastores de almas, a ejemplo de nuestro Señor Jesucristo, Maestro, Sacerdote y Pastor’” (n. 57). Palabras que nos hacen comprender inmediatamente que el ministerio sacerdotal, es ministerio pastoral, lo que equivale a decir: ministerio de caridad: “amoris officium –razón por la cual- el sacerdote, que recibe la vocación al ministerio, es capaz de hacer de éste don una elección de amor, para el cual la Iglesia y las almas constituyen su principal interés” (n. 23).


